
Final Fantasy X es uno de los mejores JRPG que se han creado a lo largo de la historia de los videojuegos.
Empezar diciendo cualquier otra cosa sería una afrenta para esta obra de arte publicada en PS2 a principio de los 2000. En esa época yo no disponía de una PS2, ya que todavía usaba mi PSX y estaba apostando por el PC (estaba a las puertas de entrar en una etapa de MMORPGs bastante larga). Por ello, no pude disfrutar de FFX hasta aproximadamente 2017, cuando lo disfruté por primera vez.
Y en esta ocasión, diría que he sido capaz de entender y disfrutar del juego mucho más que entonces. Esto se debe, en parte, a que he combinado el juego con el especial de Final Fantasy X que las buenas personas de ReJugando han hecho entre Marzo y Mayo de 2025. Poder avanzar en el juego por mi cuenta mientras escuchaba el mismo camino en el podcast, regado de anécdotas, detalles y datos sobre la creación del juego, la música, sus creadores y el impacto que tuvo entre los fans cuando se publicó me ha enriquecido muchísimo la experiencia y me ha ayudado a entender la profundidad que tiene el juego y cada uno de sus personajes muchísimo mejor. Si no has escuchado estos especiales o no conoces ReJugando, te lo recomiendo encarecidamente.
La Historia de Final Fantasy X
Final Fantasy X es un JRPG. Como tal, el propósito principal del juego es el de contarte una historia épica a través de las vivencias personales de diversos personajes, acompañado de un sistema de juego en el que cada personaje desarrolla unas habilidades específicas que le ayudan a poder enfrentarse en combate a los enemigos que se encuentran en su camino.
En este caso, la historia es la de un viaje. Acompañamos a Tidus, un jugador de blitzball (que viene a ser una mezcla de waterpolo y fútbol debajo del agua) que vive en sus propias carnes la llegada de Sin: un monstruo enorme que destruye su ciudad de Zanarkand y lo deja perdido en mitad del mar. En su vagar, pronto se topa con Yuna: una invocadora que se está preparando para una peregrinación que le llevará a enfrentarse a Sin, con el objetivo de derrotarlo y que la tragedia que ha ocurrido en Zanarkand y que sigue ocurriendo en otras partes del mundo. Tidus tendrá que lidiar con la desconfianza de los acompañantes de Yuna, con un mundo que le es totalmente ajeno y que no entiende, con su propia actitud infantil y con sus traumas con su familia. A medida que el viaje del grupo se desarrolla, Tidus va comprendiendo mejor el mundo que le rodea y las motivaciones de cada uno de los miembros de su grupo, que mezclan la esperanza y la tristeza por un destino aparentemente inevitable de pérdida y de dolor, ya que incluso aunque Yuna logre vencer a Sin, éste acabará volviendo un tiempo más tarde en un ciclo sin fin.
No voy a entrar a dar muchos más detalles sobre la historia porque sería una pena para quienes no lo hayan jugado. Es un viaje que también impacta al jugador casi tanto como a Tidus, logrando el juego que vayamos descubriendo las maravillas y los horrores que oculta el mundo de Spira y nos zambullamos en su cultura, comprendiéndola al mismo tiempo que nos enfrentamos al deseo de cambiar aquellas que no podemos aceptar.
Mecánicas de Juego
El juego se complementa con un sistema de combate por turnos muy bueno; en mi opinión, el mejor de la saga Final Fantasy. Cada personaje comienza poseyendo unas capacidades específicas, que podremos ir mejorando a través de obtener experiencia en los combates y seleccionando mejoras de atributos y poderes para cada personaje en un enorme tablero de habilidades. Las habilidades de los personajes son las clásicas que podemos encontrar en otros juegos de la saga: Yuna irá obteniendo poderes de mago blanco, Lulu de mago negro, Auron las de caballero que suelen afectar a la defensa, ataque y defensa mágica de los enemigos, Waka especializado en estados alterados, Rikku con las habilidades de ladrón, Kimari como mago azul y la versatilidad de poder avanzar por cualquier otro tablero de sus compañeros, y Tidus con habilidades de guerrero especializado en velocidad y ataque rápido.
La estructura de turnos de los combates permite planificar las acciones de cada personaje, ya que podemos ver en todo momento el orden en el que actuarán tanto ellos como los enemigos. Esto no significa que el juego sea fácil, ya que nos enfrentaremos a una amplia variedad de enemigos a los que deberemos adaptarnos para vencer sacando provecho de cada uno de nuestros personajes. Y es que durante cada combate contaremos con todos los personajes que forman parte de nuestro grupo: mientras que tres de ellos estarán activamente luchando, podremos intercambiarlos durante el combate con cualquier otro para que actúe inmediatamente, proporcionando un dinamismo y un control que no hemos tenido nunca hasta ahora en ningún Final Fantasy.
Otros aspectos
En mi opinión, destacan otros aspectos importantes acerca de este juego: por un lado la exploración, ya que los mapas en los que nos iremos encontrando a lo largo del juego son amplios y muy detallados. Poder encontrar todos los tesoros ocultos y los secretos que nos propone el juego nos llevará tiempo y puede llegar a ser en algunos casos algo tedioso, pero también nos anima a explorar los mapas y a preguntarnos qué podemos estar dejándonos atrás. Por otro lado cabe destacar la música del juego, abanderada por el mítico “to Zanarkand” de Nobuo Uematsu, que es una delicia de nostalgia y melancolía y que nos acompañará de diversas formas a lo largo del juego. “Otherworld” es otro de los temas más impresionantes que posee este juego, rompiendo la costumbre de la música instrumental para introducir un tema de heavy metal. Y no podemos dejar atrás el “Suteki Da Ne“, que nos llegará hasta el corazón en los momentos en que el juego nos lo presenta.
Por otro lado, si bien el juego me parece una obra de arte, no llega a ser perfecto. Creo que el final del juego ha sido más apresurado de lo que debería, eliminando la posibilidad de explorar el típico mapa del mundo que sí hemos podido disfrutar en otros Final Fantasy. A cambio, dispondremos de un menú donde podremos seleccionar los mapas por los que hemos ido viajando para teletransportarnos directamente. También creo que algunas de las actividades de esta parte final del juego son enrevesadas o directamente tediosas, como el pabellón de los monstruos, la mejora de armas, algunos minijuegos (maldita carrera de chocobos…) o los lugares escondidos a los que puedes llegar con contraseñas endiabladamente escondidas en el juego. Esto hace casi imposible, para alguien que juegue el juego por primera vez y de forma casual, lograr ver el juego al completo. Es cierto que de esta forma también logra premiar a aquellos que deciden emplear muchas más horas en él. Sin embargo, creo que hubiese sido mucho más entretenido hacerlo de otras formas que no resultasen tan tediosas como tener que matar todos los monstruos del juego un mínimo de diez veces.
Conclusión
En definitiva, este juego es una obra de arte atemporal. La multitud de detalles que oculta, la forma de narrar una historia compleja y llena de emotividad y el vibrante mundo de Spira atrapan al jugador desde el principio. Si estás pensando en jugarlo, te recomiendo encarecidamente que lo juegues directamente en PS2 o lo emules en un PC. Las versiones remaster del juego en Play Station y en PC han intentado mejorar los gráficos, pero lo que han conseguido es que todos los personajes tengan la apariencia de muñecas de porcelana. Para mi gusto, es una pena perder el aspecto gráfico que el juego presentaba en PS2. Es la razón por la que yo lo he jugado emulado para PS2 en Steam Deck.




Leave a Reply